Estudiantes preocupados

Estimada Organización Meteorológica Mundial:

Somos Daniele Grigaite (grigaitedaniele@gmail.com), Olivia Ericcsson y Euan Suárez (euanvincelsuarez@gmail.com), alumnos de la Escuela Internacional de la Región de Estocolmo en Södermalm, Estocolmo (Suecia). Escribimos esta carta en la clase de Individuos y Sociedades, que dicta el señor Erik Berridge (erik.berridge@stockholm.se).

En primer lugar, queremos dar las gracias a toda la Organización por promover la concienciación sobre el medio ambiente y por tomar medidas contra la disminución de la calidad de vida en el mundo. Creemos que el mundo necesita más organizaciones como la Organización Meteorológica Mundial, que nos hagan tomar conciencia de nuestro entorno, aunque es obvio que las condiciones del medio ambiente están empeorando y es necesario tomar medidas.

Miramos un documental llamado Do The Math, que explica que el sector de los combustibles fósiles está matando nuestro planeta. Aprendimos que las principales compañías de combustibles fósiles tienen cinco veces más petróleo, gas y carbón de lo que sería seguro quemar. Actualmente tenemos 399 ppm de CO2 en el medio ambiente y el límite de la concentración inocua es 350 ppm. Las 5 compañías más importantes facturaron 100 000 millones de dólares en 2013 y continúan contaminando nuestro planeta de forma gratuita.

En tanto que adolescentes queremos que su Organización continúe haciendo lo que hace y continúe mejorando para que cada vez más personas puedan tomar conciencia y actuar. Creemos que solo hablar de esto no soluciona el problema, en cambio, al actuar la gente ve realmente el problema y puede contribuir a lograr un mundo mejor. Participamos del Día Mundial de la Desinversión como estudiantes para brindar nuestro apoyo y ayudar a los voluntarios de la región, y creemos que de esta forma no solo sensibilizamos a la gente sino que también actuamos.

“Este es el último minuto del último partido, el partido más difícil que la humanidad jugará jamás”, decía un activista en el documental que miramos. Los adolescentes pensamos que ustedes están cambiando nuestro mundo para mejor y están haciendo un muy buen trabajo. Creemos que gracias a la educación que reciben los niños en las escuelas sobre el cambio climático más personas tomarán conciencia del problema, pero queremos que más personas actúen. Las escuelas deberían saber cómo poner en marcha una iniciativa para que los niños puedan luchar por nuestro planeta. Retomando la cita anterior, queremos que este sea el mejor partido que la humanidad haya jugado, por el medio ambiente y por las futuras generaciones. Y nos queda una pregunta final en mente: siendo la generación más joven, ¿qué más podemos hacer?

Daniele Grigaite, Olivia Ericsson y Euan Suarez